sábado, 29 de marzo de 2014

30''


            Los días vuelan. Es muy temprano aún, y las calles están llenas de coches que vuelan:  hoy no llegamos. El semáforo en rojo: qué ... Las 6:30, la ducha rápida, el café, la puerta del garaje, la carretera y  rock, rock intentando animar oh yeah, oh yeah Sheena is... El semáforo en rojo. A esta hora la oficina está vacía. Me gusta llegar temprano y ver cómo van entrando los compañeros, de uno en uno, hablando en voz baja, desperezándose. Hay buen humor. Es una suerte. Rojo. No pasa nada. Calma. A mi izquierda un Mégane azul. Vaya, sonríe. ¿Y tú, de qué te ríes? Hoy no llegamos a tiempo. Este semáforo es desesperante. Me gusta llegar temprano. Cuando entro, busco la máquina del café, meto una de 50 y comienza a resonar la oficina y a evaporarse esa densidad de alógeno que se le queda de la noche. La oficina también tiene legañas. Junto a la máquina han colocado un vinilo: un bambú, verde clarito. Zen: café y paz interior. Aquí no hay ni un árbol, una acera sucia. Semáforo absurdo... Left a good job in the city Workin´for the man ev´ry night and day... Cómo sube la Turner. Marco el compás en la palanca de cambio. Meto primera. Verde. Volamos.

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